martes, 25 de agosto de 2020

Santo Tomás de Aquino en la "Humani Generis" de Pío XII (Segunda parte) - Ernesto Alonso

Santo Tomás de Aquino en la "Humani Generis" de Pío XII

(Segunda parte)

Ernesto Alonso


"El método, la doctrina y los principios del Doctor Angélico" 

El título refiere textualmente la cita del antiguo Codex Iuris Canonicis (CIC) (canon 1366, 2) que recomienda a Santo Tomás de Aquino en lo concerniente a la formación filosófica de los futuros sacerdotes. 

Esta recomendación tiene su origen y fundamento en la encomiable "Aeterni Patris", del Papa León XIII, dedicada a proponer "la restauración de la filosofía cristiana conforme a la doctrina de Santo Tomás de Aquino" (4 de agosto de 1879). Y bien, “(…) la preferencia que da la Iglesia al método y a la doctrina del Doctor Angélico no es una preferencia exclusiva; al contrario, se trata de una preferencia ejemplar, que permitió a León XIII declararlo: "inter Scholasticos Doctores, omnium princeps et magister" (Aeterni Patris, 13). Y esto es verdaderamente Santo Tomás de Aquino, no sólo por la competencia, el equilibrio, la profundidad, la limpidez del estilo, sino aún más por el vivísimo sentido de fidelidad a la verdad, que también puede llamarse realismo. Fidelidad a la voz de las cosas creadas, para construir el edificio de la filosofía; fidelidad a la voz de la Iglesia, para construir el edificio de la teología”, expresará Juan Pablo II en el discurso de despedida a los participantes del VIII Congreso Tomista Internacional (13/09/1980, n° 2). 

Aquella originaria recomendación ha perdurado hasta el Decreto "Optatam totius" (Concilio Vaticano II), sobre la formación sacerdotal, que en su número 16, explicando las exigencias a las que ha de atenerse la formación de los candidatos al sacerdocio en lo que respecta a las disciplinas teológicas, declara que “(…) para ilustrar de la forma más completa posible los misterios de la salvación, aprendan los alumnos a profundizar en ellos y a descubrir su conexión, por medio de la especulación, bajo el magisterio de Santo Tomás”, citando a pie de página precisamente un discurso de Pío XII a los alumnos de los seminarios (24/06/1939) y dos alocuciones de Pablo VI; una pronunciada en la Universidad Gregoriana de Roma (12/03/1964), la otra leída a los participantes del VI Congreso Tomístico Internacional ( 10/09/1965). Desde luego que en estas tres piezas discursivas consta la expresa recomendación de la autoridad doctrinal del santo Doctor de Aquino. 

domingo, 9 de agosto de 2020

Los setenta años de la "Humani Generis" de Pío XII (Primera parte) - Ernesto Alonso


Los setenta años de la "Humani Generis" de Pío XII 

(Primera parte)

Ernesto Alonso


Propósitos de esta recordación 

El próximo 12 de agosto se cumplirán setenta años de la publicación de la Carta Encíclica "Humani Generis" (1950), del Papa Pío XII, "sobre las falsas opiniones contra los fundamentos de la doctrina católica"

Excepción hecha de la Encíclica "Rerum Novarum" (1891) de León XIII, con la secuela de textos pontificios que la siguieron para celebrarla y actualizarla, no tengo presente que la Iglesia se haya propuesto la conmemoración y aclamación de un documento que retenga valioso por su doctrina, oportunidad y benéficos efectos que proporciona. Puede decirse, más bien, que la Encíclica que ahora me ocupa pretendió ser una suerte de continuidad de la "Pascendi Domini gregis" (1907), formidable condenación de los errores modernistas de la mano del preclaro San Pío X. 

¿Por qué me propongo recordar esta breve y precisa página del Magisterio del Papa Pío XII? Primero, porque es altamente probable que nadie la recuerde, ni la celebre; casi desapercibidos pasaron en la Santa Sede los cincuenta años de la "Humanae Vitae" (25 de julio de 1968), con la enorme vigencia que mantiene hoy, imagino que peor suerte habrá de correr la Humani Generis, con su rancio lenguaje y repleta como está de advertencias y condenaciones a doctrinas, gestos y prácticas que han devenido usuales en la Iglesia de hoy. Segundo, porque valdría la pena reconquistar del olvido la extraordinaria figura y el magnífico pontificado del romano Eugenio Pacelli, Papa Pío XII desde marzo de 1939 hasta su muerte en 1959. Declarado "venerable" por el Pontífice Benedicto XVI, ha sido el único gesto brioso para arrancarlo del deprimente arcón de "Papas preconciliares". 

A propósito de lenguaje, impactará de inmediato el  sub-título del texto pontificio para un lector actual del Magisterio de la Iglesia, acostumbrado al despojo sistemático de términos relativos a "error", "falsedad", "amenazas", "fundamentos de la doctrina católica", etc. Se trata de un vocabulario que la Iglesia mantiene en un confinamiento “preventivo, obligatorio” y  decepcionante desde una cuarentena inmemorial. La llamada "guerra semántica" no es principalmente un cambio en los términos significantes, por más que esas alteraciones sean las que llamen nuestra atención. En rigor, el vaciamiento lingüístico es un problema metafísico como bien lo ha explicado el P. Battista Mondin [1]. 

sábado, 30 de mayo de 2020

Plan de la Suma Teológica - Martín Grabmann

Plan de la Suma Teológica
Mons. Martín Grabmann


Después de haber, en una cuestión preliminar (q.1), aclarado la naturaleza, el valor y el método de la ciencia teológica, S. Tomás levanta en estos términos el plan general de toda la obra:

"Puesto que el papel principal de la ciencia sagrada es el de hacer que se conozca a Dios, y esto, no solamente lo que él es en sí mismo, sino también como principio y fin de la criatura razonable, trataremos: 1º) de Dios (Prima pars), 2º) del movimiento de la criatura razonable hacia Dios (Secunda pars), 3º) de Cristo, que, en tanto que hombre, es para nosotros la vía por la cual debemos tender hacia Dios (Tertia pars)".


PRIMA PARS

El estudio de Dios, que constituye el objeto principal de la primera parte de la Suma, se divide en tres partes principales:

sábado, 7 de marzo de 2020

Unidad según Síntesis - Francisco Canals Vidal

Unidad según Síntesis 
Francisco Canals Vidal


I. Introducción

"Estudiando atentamente los nuevos problemas e investigaciones del progreso contemporáneo, se ve más claramente cómo la fe y la razón tienden, armónicamente, hacia la misma verdad, siguiendo, en esto, las enseñanzas de los Doctores de la Iglesia y, de modo especial, de Santo Tomás de Aquino" (Concilio Vaticano II, Gravissimum educationis munus, nº 10).

La capacidad "sintética" del pensamiento del Doctor Angélico es generalmente reconocida y se ha expresado incluso en títulos como La synthèse thomiste del gran teólogo Garrigou-Lagrange y, más recientemente, en la Synthèse dogmatique, del teólogo dominico Jean-Hervé Nicolas.

Que en la síntesis doctrinal de Santo Tomás de Aquino ocupa un lugar decisivo el pensamiento aristotélico es también generalmente admitido. Lo que se ha discutido a veces, y también por autores valiosos, es si la "opción" por el aristotelismo vino a ser en Santo Tomás algo así como un propósito de atenerse a la cultura contemporánea más que la decisión de incorporar instrumentos conceptuales del aristotelismo a la sistematización de la doctrina sagrada. Pero si se asumiese, unilateral y exclusivamente, aquella posición, según la cual Santo Tomás no habría intentado otra cosa que la puesta al día de su tarea a la problemática y al sistema de opiniones contemporáneos, se podría marchar en la dirección de la "relativización" de cualesquiera de sus tesis y se tendería a ver en las insistentes prescripciones y recomendaciones jerárquicas del estudio de Santo Tomás exclusivamente una directriz de carácter pedagógico sin intención ni contenido doctrinal sistemático.

domingo, 13 de octubre de 2019

Los ángeles - Mons. Miguel Antonio Barriola

Los ángeles
Mons. Miguel Antonio Barriola


Los “Arcángeles”, cuya festividad celebramos cada 29 de setiembre, nos brindan la oportunidad de alargar nuestra perspectiva espiritual, por lo común atrapada en lo inmediato, cuando no prisionera de preponderantes preocupaciones individualistas.

Los tres arcángeles llevan a Dios en la composición de su nombre: “Mi-ka-El” (¿Quién como Dios?), “Gibbor-El” (Héroe de Dios), “Refá-El” (Medicina de Dios).

Siendo inmensamente superiores a los hombres, se saben relativos totalmente a Dios, cosa que es patente especialmente en Miguel, ya que su nombre indica que nada ni nadie puede igualarse a Dios.

Tal actitud de grandeza, que, con todo, no se extralimita, la podemos comprobar en el último de los ángeles bíblicos, el que explica al vidente del Apocalipsis la aparición final de la Jerusalén Celestial: “Me postré a los pies del ángel que me había mostrado todo esto, para adorarlo. Pero él me dijo: ¡Cuidado! No lo hagas, porque yo soy tu compañero de servicio, el de tus hermanos los profetas y el de todos aquellos que conservan fielmente las palabras de este libro. ¡Es a Dios a quien debes adorar!” (Apoc 22,8-9).

Escena digna de ponderación: un ser clarísimamente por encima de todas las demás creaturas, dado que revela y explica cosas inalcanzables al más genial de los humanos, que no menos claramente se ubica como “compañero”, sin ambicionar un tributo que no le corresponde en modo alguno.

jueves, 8 de agosto de 2019

Comentario al Salmo 1 - Santo Tomás de Aquino

Comentario al Salmo 1
Santo Tomás de Aquino


1 Bienaventurado el hombre que no anduvo
en consejo de impíos,
y en camino de pecadores no se paró,
y en cátedra de pestilencia no se sentó: 
2 Sino que en la ley del Señor está su voluntad,
y en su ley medita día y noche. 
3 Y será como el árbol, que está plantado
a las corrientes de las aguas,
el cual dará su fruto en su tiempo:
Y su hoja no caerá:
y todo cuanto él hiciere, irá en prosperidad. 
4 No así los impíos, no así:
sino como el tamo, que arroja el viento de la faz de la tierra.
5 Por eso no se levantarán los impíos en el juicio,
ni los pecadores en el concilio de los justos. 
6 Porque conoce el Señor el camino de los justos;
y el camino de los impíos perecerá.

Este Salmo se distingue de todo el resto de la obra, pues no tiene título, sino que es más bien como el título de toda la obra. 

David compuso los Salmos a la manera del que reza, es decir, no conservando una sola manera, sino según los diversos sentimientos y movimientos del que reza. 

Por lo tanto, este primer Salmo expresa el sentimiento de un hombre que eleva sus ojos a la situación entera del mundo, y considera cómo algunos avanzan y otros caen. 

jueves, 7 de marzo de 2019

La Obra Filosófica y Teológica de Santo Tomás de Aquino, Guía y Modelo para los Estudios Eclesiásticos - Juan Pablo II

La Obra Filosófica y Teológica de Santo Tomás de Aquino, Guía y Modelo para los Estudios Eclesiásticos


Discurso de Juan Pablo II a los profesores y alumnos de la Pontificia Universidad Romana de Santo Tomas de Aquino


Roma, 17 de noviembre de 1979



En el primer centenario de la Encíclica «Aeterni Patris»

Ilustres profesores y querídisimos estudiantes:

1. Con sentimientos de íntima alegría, después de un no breve espacio de tiempo, me encuentro de nuevo en esta aula, que me es bien conocida por haber entrado en ella tantas veces como alumno en los años de mi juventud, cuando también yo vine de lejos al Pontificio Ateneo Internacional «Angelicum» para profundizar en el pensamiento del Doctor Común, Santo Tomás de Aquino.
El Ateneo ha conocido desde entonces significativos desarrollos: ha sido elevado al rango de Universidad Pontificia por mi venerado predecesor Juan XXIII y ha sido dotado de dos Institutos nuevos: a las facultades ya existentes de teología, derecho canónico y filosofía, se han añadido, en efecto, la de ciencias sociales y la del Instituto «Mater Ecclesiae», destinado a los futuros «maestros en las ciencias religiosas». Tomo nota con agrado de estos signos de vitalidad de la antigua cepa, que muestra tener en si corrientes frescas de linfa, gracias a las cuales puede corresponder con nuevas instituciones científicas a las exigencias culturales que van surgiendo poco a poco.
La alegría del encuentro de hoy se acrecienta singularmente por la presencia de una falange selecta de doctos cultivadores del pensamiento tomista, que se han reunido aquí de todas las partes para celebrar el primer centenario de la Encíclica Aeterni Patris, publicada el 4 de agosto de 1879 por el gran pontífice León XIII. El congreso, promovido por la «Sociedad internacional Tomás de Aquino» se une idealmente con el celebrado recientemente en las cercanías de Córdoba (Argentina) por iniciativa de la Asociación católica argentina de filosofía, que ha querido celebrar la misma efeméride llamando a los mayores exponentes del pensamiento cristiano contemporáneo a tratar sobre el tema «La filosofía del cristiano hoy». El congreso actual, centrado mas directamente en la figura y en la obra de Santo Tomás, mientras honra a este insigne centro romano de estudios tomistas, donde puede decirse que el Aquinate vive «tanquam in domo sua», constituye también un justo acto de reconocimiento al inmortal Pontífice, que tanta parte tuvo en favorecer el renacimiento del interés hacia la obra filosófica y teológica del Doctor Angélico.


El tomismo

2. Por tanto, presento mi saludo deferente y cordial a los organizadores del congreso, y en primer lugar a usted, Rvdo. Padre Vincent de Couesnongle, Maestro de la Orden dominicana y presidente de la «Sociedad internacional Tomás de Aquino»; con usted saludo también al rector de esta Pontificia Universidad, el Rvdo. P. José Salguero; a los preclarísimos miembros del cuerpo académico y a todos los ilustres cultivadores de los estudios tomistas que han honrado con su presencia esta asamblea, animando su desarrollo con la aportación de su competencia.
También deseo dirigir un afectuoso saludo a vosotros, alumnos de esta Universidad que os dedicáis con ímpetu generoso al estudio de la filosofía y de la teología, además de a otras útiles ramas científicas auxiliares, teniendo como maestro y guía a Santo Tomás, a cuyo conocimiento os introduce la obra iluminada y diligente de vuestros profesores. El entusiasmo juvenil con que os acercáis al Aquinate para proponerle las preguntas que os sugiere la sensibilidad por los problemas del mundo moderno y la impresión de luminosa claridad que sacáis de las respuestas que él os ofrece con amplitud lucida y tranquila, constituyen la prueba más convincente de la inspirada sabiduría por la que fue movido el Papa León XIII al promulgar la Encíclica cuyo centenario celebramos este año.


Relaciones entre la fe y la razón

3. Esta fuera de duda que la finalidad primaria a la que miro el gran Pontífice al dar ese paso de importancia histórica fue reanudar y desarrollar la enseñanza sobre las relaciones entre fe y razón propuesta por el Concilio Vaticano I, en el que él había tomado parte muy active como obispo de Perusa. Efectivamente, en la Constitución dogmática Dei Filius, los Padres conciliares habían dedicado atención especial a este tema candente: al tratar «de fide et ratione», se habían opuesto concordemente a las corrientes filosóficas y teológicas, inficionadas del racionalismo dominante, y sobre la base de la Revelación divina, transmitida e interpretada fielmente por los precedentes Concilios ecuménicos, ilustrada y defendida por los Santos Padres y Doctores de Oriente y Occidente, habían declarado que fe y razón, más que oponerse entre si, podían y debían encontrarse amigablemente (cf. Ench. Symb.: DS 3015-3020; 3041-3043).
La persistencia de los violentos ataques por parte de los enemigos de la fe católica y de la recta razón indujo a León XIII a afianzar y ulteriormente a desarrollar en su Encíclica la doctrina del Vaticano I. En ella, después de haber evocado la gradual y cada vez más amplia aportación que las lumbreras de la Iglesia, tanto en Oriente como en Occidente, habían dado a la defensa y al progreso del pensamiento filosófico y teológico, el Papa se detiene en la obra de profundización y de síntesis desarrollada por Santo Tomas. Con palabras que merecen ser citadas en su límpido latín clásico, no duda en señalar al Doctor Angélico como aquel que ha llevado la investigación racional sobre los datos de la fe a metas que se han manifestado de valor imperecedero: «Illorum doctrinas, velut dispersa cuiusdam corporis membra, in unum Thomas collegit et coagmentavit, miro ordine digessit, et magnis incrementis ita adauxit, ut catholicae Ecclesiae singulare praesidium et decus lure meritoque habeatur... Praeterea rationem, ut par est, a fide apprime distinguens, utramque tamen amice consocians, utriusque tum iura conservevit, tum dignitati consuluit, ice quidem ut ratio ad humanum fastigium Thomae penis evecta, iam fere nequeat sublimius assurgere; neque fides a ratione fere possit plura aut validiora adiumenta praestolari, quam quae iam par est per Thomam consecuta» (LEONIS XIII Acta, vol.1 p.274-275).

viernes, 18 de enero de 2019

Pieper y Guardini en Rothenfels: un encuentro fecundo - Alberto Berro

Pieper y Guardini en Rothenfels: un encuentro fecundo
Dr. Alberto Berro


Las notas autobiográficas de Romano Guardini escritas entre 1943 y 1945, ubican en la Pascua de 1920 el inicio de sus tareas en el movimiento de juventudes católicas Quickborn, en el Castillo Rothenfels. Guardini tenía entonces 35 años. Nada se dice allí acerca de Josef Pieper. Otras biografías indican que en agosto del mismo año se produjo un "primer encuentro" con un grupo de jóvenes entre los que se lo menciona. ¿A qué se debe la omisión de este encuentro por parte de Guardini?. En este ensayo, Alberto Berro* indaga el fecundo encuentro entre Pieper y Guardini.


1. Un adolescente en Rothenfels

Las notas autobiográficas de Romano Guardini, Berichte über mein Leben [1], escritas entre 1943 y 1945, ubican en la Pascua de 1920 el inicio de sus tareas en el movimiento de juventudes católicas Quickborn, es decir, "fuente de vida", en el Castillo Rothenfels. Guardini tenía entonces 35 años. Nada se dice allí acerca de Josef Pieper. Otras biografías indican que en agosto del mismo año se produjo un "primer encuentro" con un grupo de jóvenes entre los que se lo menciona. ¿A qué se debe la omisión de este encuentro por parte de Guardini?. La explicación proviene del propio Pieper, muchos años después, en 1981, en ocasión de recibir el Premio Guardini: «Como alumno secundario, participando desde hacía algún tiempo de "Quickborn", tuve, a los deiciséis años de edad, mi primer encuentro con Romano Guardini. "Encuentro" resulta naturalmente un nombre un poco demasiado elevado para el modesto hecho de que aquella fue la primera vez que ví a este hombre a la distancia –como uno entre más de cien jóvenes y señoritas–, que en el patio interior del castillo de Rothenfels, sobre el río Main, lo escuchamos hablarnos, silenciosos y fascinados» [2].

"Fecundo" fue el encuentro, entonces, para Pieper, y para el realismo cristiano. Guardini ni siquiera debe haber reparado en el adolescente, a juzgar por la actitud con que éste se autodescribe al recordar esos tiempos, esta vez en un homenaje al maestro al cumplir sus 70 años, en 1955: «No puede Ud. saber, muy venerado Romano Guardini, cuán a menudo yo, entre mis dieciséis y mis, digamos, veintitrés años, me he apoyado sobre Usted, primero en Rothenfels..., y más tarde en el Auditorio y en el Seminario de la Universidad de Berlín. No lo puede saber, porque durante aquellos siete años he permanecido como un escucha obstinadamente silencioso» [3]. Se quedaba totalmente callado, escuchando, «mirando con envidioso respeto hacia el círculo de quienes se atrevían a conversar con Ud. Tan sencillamente acerca de Kierkegaard, sobre Dostoievski o sobre uno de los muchos "problemas" que nos movilizaban», decía entonces comparando su actitud con la de otros oyentes que, seguramente mayores que él, participaban activamente en los encuentros, en los que, como lo recuerda el mismo Guardini [4], «cada palabra era la respuesta a una pregunta. Lo que uno decía, era retomado por otro y así sucesivamente».

En 1936, de visita por Rothenfels [5] Pieper tiene la gran alegría de reencontrarse casualmente con el antiguo maestro, y es recién entonces que se da un verdadero "encuentro". En 1955 comenta Pieper: «Recién mucho tiempo después, luego de que yo mismo ya había publicado algunos opúsculos, nos hemos encontrado mutuamente, por primera vez de manera recíproca, el uno ante el otro» [6]. Y en el discurso de 1981 agrega, ilustrando la inmensa pero natural autoridad del maestro: «En aquél primer encuentro yo tenía, digamos, dieciséis años. Y aunque en los años siguientes estuve en tres oportunidades nuevamente en una jornada de Rothenfels, y por ende en su cercanía; y aún cuando asistí a sus lecciones como estudiante en Berlín en 1926 y 1927, pasaron todavía dieciséis años más hasta que dirigí la palabra por primera vez a Guardini... Dieciséis años después de 1920: eso era en 1936, el tercer año de dominio nacionalsocialista. Yo ya tenía un hijo; y media docena de escritos míos habían sido publicados» [7].

miércoles, 12 de septiembre de 2018

El Magisterio de Santo Tomás en el Areópago. Actualidad del «De ente et essentia» - Carlos Alfredo Taubenschlag

El Magisterio de Santo Tomás en el Areópago
Actualidad del «De ente et essentia» 
Pbro. Dr. Carlos Alfredo TAUBENSCHLAG
Universidad Católica Argentina


IV JORNADA NACIONAL DE LA SITA -sección argentina- 
Santo Tomás de Aquino, patrono de las escuelas y universidades católicas.



I. ESTADO DE LA CUESTIÓN

1. Jesucristo, el Hijo de Dios, envió a sus discípulos a ir por todo el mundo anunciando la Buena Noticia a toda la creación (Mc 16,5), proclamando que el Reino de los Cielos estaba cerca (Mt 10,7), y haciendo que todos los pueblos fueran sus discípulos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a cumplir todo lo que Él les había mandado (Mt 28,19-20). Esa misión nos ha llevado a nosotros, que nos reconocemos sus discípulos, a profundizar en los datos revelados y a consolidar la capacidad de la razón humana, siempre inspirada por el Espíritu Santo (RMi 21), para buscar y comprender la verdad. También nos ha llevado a optimizar la capacidad de involucrar la perspectiva del otro en la perspectiva del yo que anuncia el mensaje, a través de la investigación, de la docencia y del testimonio de vida, reduciendo –reconduciendo- la alteridad a la comunión. 

2. Santo Tomás de Aquino, patrono de las escuelas y universidades católicas, tras las huellas de San Alberto Magno, es una figura insoslayable en esta tarea por su manera de pensar la fe y de vivir el carisma de la Orden de Predicadores. La actividad misionera del apóstol San Pablo en el Areópago de Atenas (Hch 17) es uno de los modelos que Su Santidad Juan Pablo II presenta a los nuevos evangelizadores, en los dos documentos suyos que forman parte del marco de referencia de esta exposición: Redemptoris missio y Fides et ratio. Pablo en el Areópago y Tomás en París recorren caminos de encuentro con los otros, de diálogo profundo con los interlocutores, y ambos saben contar con los elementos de verdad que adquiridos por la razón, el arte y la experiencia de vida forman parte de la historia de los demás. 

3. En el contexto histórico de la teología del siglo XIII en Colonia y en París, fueron San Alberto Magno y Santo Tomás quienes se abrieron paso para reproponer una tratación de las verdades reveladas que iba más allá del sólo comentario literal y la paráfrasis a los libros de las Sagradas Escrituras, y ambos invitaban a hacer legítimo recurso a los filósofos paganos, por entonces prohibidos a los estudiantes de la sagrada doctrina. En este contexto el De ente et essentia se presenta como un prototipo, como un modelo en miniatura de ese diálogo nuevo y fecundo. En los nuevos areópagos, donde anunciamos a los otros la Buena Noticia a la que tienen derecho, necesitamos esa capacidad de empatía con el otro y de diálogo amigable entre la razón y la fe, entre la fe pensada en la teología por una parte y la filosofía con toda la riqueza con que la describe Fides et ratio por otra. 

sábado, 26 de mayo de 2018

Santo Tomás de Aquino: ayer, hoy y siempre - P. Cornelio Fabro

Santo Tomás de Aquino: ayer, hoy y siempre
(ante el VII centenario de su muerte)
Entrevista al P. Cornelio Fabro


-Al conmemorar el séptimo centenario de la muerte de Santo Tomás, surge espontánea, y en primer lugar, la pregunta sobre la vigencia actual del tomismo. Hay quien piensa en él como en un "sistema" cerrado, acabado, esencialmente ligado a los problemas y circunstancias de su época. ¿La obra de Santo Tomás, es realmente un sistema? Y, si su vigencia actual no es la de un sistema, ¿en qué radica principalmente su valor permanente?

La filosofía y la teología de Santo Tomás no constituyen un sistema. La sistematización de su obra se hizo después y, desgraciadamente hay que decir que el tomismo de escuela no siempre corresponde exactamente a las posiciones auténticas de Santo Tomás, por haber absorbido el polvo de diversas corrientes escolásticas, velando a veces la originalidad de Santo Tomás, con fórmulas que no son de Santo Tomás.

Ciertamente no hay que considerar a S. Tomás como si fuese el punto final, o una especia de arsenal en el que podamos encontrar respuestas ya formuladas para todos los problemas: no es posible; nos separan siete siglos, y la humanidad ha pasado por una inmensidad de experiencias, la cultura ha hecho adquisiciones de todo género; y la ciencia, y la misma reflexión filosófica ha descubierto, por ejemplo, una originalidad de la libertad, que en Santo Tomás está ya apuntada, pero no desarrollada.

Pero el tomismo auténtico -el de Santo Tomás- tiene y tendrá siempre una actualidad permanente. No, como un sistema -el mismo concepto de sistema lo acuño mucho después la filosofía de origen cartesiano-; sino por la actualidad perenne de las dos instancias fundamentales del conocimiento humano, que S. Tomás supo armonizar. Me refiero, concretamente, a esa especie de convivencia, en el tomismo, de lo que podemos llamar la esencia de la trascendencia platónica, con la esencia de la concreción aristotélica. Es decir, la armonía de esa instancia permanente de autonomía, de consistencia del mundo y de la persona, con la aspiración profunda hacia el infinito, hacia Dios, al que se llega a través de la inteligencia y de la libre elección de la voluntad. Es por esta característica especulativa propia -más que por su origen-, por lo que S. Tomás se destaca netamente de las diversas escuelas filosóficas.

miércoles, 7 de marzo de 2018

Cronología de Santo Tomás

Cronología de Santo Tomás


1224/1225
+ Nace en Rocaseca, Región de Nápoles, condado de Aquino, Reino de las dos Sicilias, a mitad de camino entre Roma y Nápoles. + Hijo de Landolfo (fiel hasta la muerte al emperador) y de Teodora. + Es un segundón de una familia noble. Familia numerosa: al menos tres hermanos y 4 o 5 hermanas.

1230/1239 
+ Con 5 años, es oblato en la Abadía de Montecasino (3 de mayo de 1231) + El padre lo ingresa en la oblatura posiblemente para que llegue a Abad + No sabemos si la oblatura tiene los efectos una profesión simple + En estos años experimenta una gran influencia de San Gregorio Magno (es mayor la influencia de éste que la de San Bernardo) + Aprende la Regla de San Benito

1239 
+ Excomunión del Emperador; son expulsados los monjes que no pertenecen al Reino; la abadía de Montecasino se vacía y Tomás vuelve a Nápoles

lunes, 12 de febrero de 2018

Santo Tomás de Aquino, ora por nosotros

Santo Tomás de Aquino, ora por nosotros


El 18 de julio de 1323 Santo Tomás fue canonizado por el Papa Juan XXII en Avignon. En la bula de canonización aparece ya la frase que Pío XI repitió en la "Studiorum ducem": "Ipse plus illuminavit Ecclesiam, quam omnes alii doctores. (El mismo iluminó a la Iglesia más que todos los otros doctores)".

La doctrina y el método de Santo Tomas han sido alabados constantemente por los Papas desde su canonización hasta hoy día. Una lista bastante exhaustiva de testimonios se puede leer en RAMÍREZ, Santiago, O.P., Introducción a Santo Tomás de Aquino, B.A.C., Madrid, 1975.

El hito más importante en la historia del magisterio eclesiástico sobre Santo Tomás lo constituye sin duda la Encíclica "Aeterni Patris" de León XIII, del 4 de agosto de 1879. Tras un período de desconcierto en la teología y filosofía católicas, debido a la irrupción de las filosofías post-cartesianas en medio de la crisis generalizada posterior a la Revolución Francesa, el Papa pone como remedio el retorno a la sabiduría del Aquinate, en quien ve la culminación, hasta el presente, del secular esfuerzo de la sabiduría cristiana, iniciado con los Apóstoles y los Padres de la Iglesia. En esa Encíclica, y en las de los sucesores de León XIII, que continuaron su programa, se afirma claramente la primacía doctrinal de Santo Tomás sobre todos los otros doctores católicos, lo cual no expresa una exclusividad, sino una preferencia.

jueves, 27 de julio de 2017

¿Dónde se esconde el verdadero fascismo? - Carlos Daniel Lasa

Marx (1818-1883)
¿Dónde se esconde el verdadero fascismo?
Dr. Carlos Daniel Lasa


Miembro de la SITA Argentina


Leo Strauss distinguía, en los libros escritos por los filósofos, una escritura esotérica de otra exotérica. Consideraba que el filósofo no podía afirmar ciertas cosas con toda claridad, y por eso debía ocultarlas a través del arte de escribir entre líneas. Este modo de escribir es una defensa que el filósofo ejerce frente a la sociedad política la cual, apenas percibe la más mínima diferencia de su pensamiento respecto de lo consagrado como verdades indiscutibles, seguramente toma represalias.

Ahora bien, ¿es nuestra sociedad una excepción?. Consideramos que no lo es. La sociedad actual ejerce un férreo control sobre el pensamiento de sus ciudadanos. Ni bien uno de ellos se aparta del credo oficial debe soportar serias consecuencias. De inmediato se aplicará a esa persona el calificativo de fascista. Señala al respecto Del Noce: «Se crea, pues, el mito del fascismo, en el que es situado un adversario moral que no tiene nada que ver con el fascismo histórico. A través de la transfiguración mítica, el concepto de fascismo se ha ampliado lo más posible; de forma que cualquiera puede ser acusado de fascista (…) Mediante la identificación del fascismo con el mal radical –que por lo tanto no puede tolerarse– y mediante la mitificación antedicha, se ven los restringidos límites a que queda reducido el pluralismo cultural y político (…). Lo que se hace en realidad es convertir el fascismo en una especie de categoría eterna, en el mal radical: es decir, de la interpretación histórica del fascismo se pasa a la interpretación demonológica»[1].

A esta altura no son pocas las preguntas que nos asaltan. Consideramos, por lo pronto, que es necesario formularnos las siguientes preguntas: ¿Qué es lo que en realidad se entiende por fascismo?, ¿tiene algo que ver esta concepción de fascismo con el fascismo histórico que nació el 23 de marzo de 1919 y murió el 25 de abril de 1945?, ¿cuál es el credo de la actual sociedad y cuáles son sus verdaderos enemigos?, ¿cuáles son las causas que lo han producido?, ¿de qué medios se vale la actual sociedad para disciplinar a sus ciudadanos?.

domingo, 26 de marzo de 2017

La blasfemia contra la Virgen María, Madre de Dios y Madre nuestra - Ernesto Alonso

La Blasfemia contra la Virgen María, 
Madre de Dios y Madre nuestra
Ernesto Alonso


Bien conocida, por viralizada en las redes sociales, es la imagen de la blasfemia perpetrada contra la Madre de Dios y contra Jesucristo, por parte de “Socorro Rosa Tucumán”, un grupo militante que simuló un atroz aborto declarando rechazar “el patriarcado, la heterosexualidad obligatoria y los mandatos de esta sociedad represora”.  
     
Hasta donde he leído y escuchado nadie ha definido dicho acto como corresponde. En rigor, se trata de una blasfemia que deshonra a la Madre de Dios y a Jesucristo, su hijo. En la II-IIae., de la «Suma de Teología», tratando de la virtud teologal de la fe, enseña Santo Tomás de Aquino que la blasfemia es un pecado que se opone a la confesión de la fe y consiste en una derogación de la divina bondad y también de la de los santos pues se alaban las obras que Dios hizo en ellos; y especialmente en María Santísima, la Bendita Madre de su Hijo Unigénito según la carne. La blasfemia niega de Dios lo que más le conviene, la bondad por esencia, y afirma lo que grandemente dista de la razón de bondad perfecta. Puede existir la blasfemia del corazón y también la blasfemia oral si exteriormente se manifiesta por la palabra y los gestos. Esta última, deroga o se opone a la confesión exterior de la bondad divina, cuya razón de ser engrandece la confesión de la fe. 
     
De allí que Santo Tomás enseñe que la blasfemia sea siempre pecado mortal porque ofende directamente la bondad divina, la cual es el objeto de la caridad, y sea también el pecado mayor pues tiene en sí la gravedad de la infidelidad, se agrava todavía si sobreviene la detestación de la voluntad y más aún si prorrumpe en palabras. Y en la respuesta a la 1ra. objeción del artículo 3, de la Cuestión XIII (II, IIae), comparando el homicidio con la blasfemia, Tomás enseña expresamente que “puesto que en la gravedad de la culpa se atiende más a la intención de la voluntad perversa que al efecto de la obra, en este concepto intentando el blasfemo inferir daño al honor divino, absolutamente hablando, peca más gravemente que el homicida”. 

martes, 7 de marzo de 2017

La Definición Metafísica de Dios - Francisco Canals Vidal

La Definición Metafísica de Dios
Francisco Canals Vidal


Santo Tomás no comparte las actitudes de quienes negaron la posibilidad de un lenguaje humano sobre Dios o de quienes pensaron que todos los nombres divinos son, en su contenido inteligible sinónimos. Porque concebimos a Dios a partir de las criaturas y ascendemos, por las vías de remoción, analogía y eminencia, a hablar de Dios con conceptos que tienen su punto de partida en las criaturas, tenemos que seleccionar y ordenar adecuadamente los nombres divinos.

Ningún concepto, genérico o específico, referente a lo que está al alcance de la experiencia y objetivación humanas, en los que se incluye lo que es propio de la finitud, como la potencialidad, la composición, la mutabilidad de los entes creados, es apto, a no ser metafóricamente, para ser empleado al pensar en Dios. Los nombres divinos están contenidos todos ellos o en el horizonte de los predicados “trascendentales”, o en el de los grados de perfección constituidos por niveles de participación en el ser, o en los que significan perfecciones referidas a operaciones espirituales inmanentes que, aunque en nuestra experiencia humana se dan con condiciones de finitud y receptividad potencial, y dualidad subjetiva-objetiva, en su propia naturaleza dicen razón de infinitud. Recordemos que el entender, según Santo Tomás, en su razón esencial es simplemente infinito, y la voluntad, por referirse al bien universal, trasciende en sí misma todos los fines particulares y contingentes de la praxis humana.

Por este punto de partida finito de los conceptos con los que nos podemos elevar hasta Dios, su simplicidad absoluta -que hemos de reconocer en Él porque todo lo compuesto es causado- no obsta para que, en el horizonte de nuestros conocimientos metafísicos, tengamos que referirnos a la “esencia” y a los “atributos” divinos. Nos ocupamos aquí de la cuestión de cuál ha de ser reconocido de tal modo como gnoseológicamente primario que pueda dar razón ordenada de todos los atributos divinos. Esta cuestión, que los escolásticos han nombrado como la de “la esencia metafísica de Dios”, o la del “constitutivo formal de la esencia divina”, es aquella de la que nos ocupamos ahora.

martes, 29 de noviembre de 2016

La Voluntad de enriquecerse - Santo Tomás de Aquino

Pulchrum, ¿qué es? | Heraldos del Evangelio Paraguay
La Voluntad de enriquecerse
Santo Tomás de Aquino


O contra la avaricia y el consumismo hodiernos

Teniendo, pues, qué comer, y con qué cubrimos,contentémonos con esto (1 Timoteo 6, 8).

- "Y ciertamente"... declara que la piedad es un gran tesoro, y muestra cómo se han entre sí la piedad y la granjería, que no consiste en la adquisición de riquezas exteriores; "porque los que pretenden enriquecerse caen en tentación y en el lazo del diablo... ". Y da la razón: "porque nada hemos traído a este mundo". "Pues es un tesoro infinito para los hombres, que, a cuantos se han valido de él, ha hecho partícipes de la amistad de Dios" (Sg 7,14).

Segundo, en la sustentación de la vida; de donde dice: con suficiencia, esto es, se contenta con lo que basta para vivir, "porque nada hemos traído a este mundo". Señala la razón, y primero por la condición humana; segundo por su necesidad: "teniendo qué comer... ". Y pone la condición cuanto a su principio y cuanto a su fin, como si dijera: basta la necesidad, no es conveniente la superfluidad, porque "nada hemos traído a este mundo". "Desnudo salí del vientre de mi madre" (Jb. 1, 1). "Durmieron su sueño y nada hallaron en sus manos los varones de las riquezas" (Ps 75; Job 27).

lunes, 8 de agosto de 2016

Santo Tomás de Aquino - V. Santo Tomás y el pensamiento moderno - Daniel Kennedy

Santo Tomás de Aquino
Daniel Kennedy


V. Santo Tomás y el pensamiento moderno


En el Syllabus de 1864 Pío IX condenó una afirmación que decía que los métodos y principios de los antiguos doctores escolásticos no se adaptaban a las necesidades de nuestro tiempo y al progreso científico (Denzinger-Bannwart, n. 1713). En la encíclica "Aeterni Patris", León XIII señala los beneficios que se derivan de "una reforma práctica de la filosofía, restaurando las reconocidas enseñanzas de Santo Tomás de Aquino". El Papa exhorta a los obispos a "restaurar la sabiduría áurea de Tomás y difundirla por todas partes en defensa y para mayor belleza de la Fe Católica, para el bien de la sociedad y para el avance de todas las ciencias". En las páginas de la Encíclica que preceden inmediatamente a esas palabras, explica por qué la enseñanza de Santo Tomás llevarían a tal deseable resultado: Santo Tomás es el gran maestro para explicar y defender la Fe, porque suya es "la sólida doctrina de los Padres y Escolásticos, que con tanta claridad y vigor demuestran los firmes fundamentos de la Fe, su origen Divino, su certera Verdad, los argumentos que la sostienen, los beneficios que ha dispensado a la humanidad, y su perfecto acuerdo con la razón de tal manera que satisface completamente las mentes abiertas a la persuasión, aunque estén indispuestas para ello". La carrera de Santo Tomás en sí misma hubiera justificado a León XIII cuando aseguró a los hombres del siglo XIX que la Iglesia Católica no se oponía al recto uso de la razón. También se destacan los aspectos sociológicos de Santo Tomás: "Las enseñanzas de Santo Tomás sobre el verdadero significado de la Libertad, que ahora se está convirtiendo en libertinaje, sobre el origen Divino de toda autoridad, sobre las Leyes y su fuerza, sobre el justo y paternal gobierno de los príncipes, sobre la obediencia a las máximas autoridades, sobre la mutua caridad fraterna – en fin, sobre todos estos y otros temas –, poseen una gran e invencible fuerza para conquistar y vencer aquellos principios del "nuevo orden" que hacen peligrar el pacífico orden de cosas y la seguridad pública" (ibid.). Los males que afectan la sociedad moderna han sido señalados por el Papa en la epístola "Inescrutabili" del 21 de abril de 1878, y en la que versa sobre el Socialismo, Comunismo y Nihilismo. ("Las Grandes Encíclicas de León XIII", pp. 9 sqq.; 22 sqq.) De qué manera los principios del Doctor Angélico proveerán un remedio para estos males, se explica aquí de manera general, y de manera más particular en las epístolas sobre la constitución Cristiana de los estados, la libertad humana, los principales deberes de los cristianos como ciudadanos, y sobre las condiciones de las clases trabajadoras. (ibid., pp. 107, 135, 180, 208).

Es en relación a las ciencias, que algunos dudan de la actualidad de los escritos del Santo; se refieren a las ciencias físicas y experimentales, ya que en la metafísica, los escolásticos son reconocidos maestros. León XIII llama la atención a las siguientes verdades:

(a) Los Escolásticos nunca se opusieron a la investigación. Sosteniendo como principio antropológico "que la inteligencia humana es llevada al conocimiento de las cosas sin cuerpo y materia sólo mediante las cosas sensibles, entendieron bien que nada era más útil a un filósofo que la indagación diligente en los misterios de la naturaleza, y la constancia en el estudio de los fenómenos físicos" (ibid. p. 55). Este principio se llevaba a la práctica: Santo Tomás, San Alberto Magno, Roger Bacon, y otros, "prestaron gran atención al conocimiento de la naturaleza" (ibid., p. 56).

lunes, 7 de marzo de 2016

Santo Tomás de Aquino - IV. La influencia de Santo Tomás - Daniel Kennedy

Santo Tomás de Aquino
Daniel Kennedy


IV. La influencia de Santo Tomás


A. Influencia en la Santidad

Los grandes Escolásticos eran hombres santos y sabios. Alejandro de Hales, San Alberto Magno, Santo Tomás y San Buenaventura demuestran que la sabiduría no seca necesariamente la devoción. El angélico Tomás y el seráfico Buenaventura representan los máximos ejemplos de la sabiduría Cristiana, combinando unos conocimientos eminentes con una santidad heroica. El Cardenal Bessarion llamó a Santo Tomás "el sabio más santo y el santo más sabio". En sus obras alienta el espíritu de Dios, una tierna e iluminada piedad, basada en sólidos cimientos, es decir, en el conocimiento de Dios, de Cristo y del hombre. La Summa Theologica es un manual de piedad así como un texto teológico. (Ver Drane op. cit., p. 446). San Francisco de Sales, San Felipe Neri, San Carlos Borromeo, San Vicente Ferrer, San Pío V, San Antonino continuamente estudiaban a Santo Tomás. Nada más inspirado que sus tratados sobre Cristo, en su Sagrada Humanidad, en su Vida y sufrimientos. Su tratado sobre los sacramentos, especialmente los de la Penitencia y la Eucaristía, son capaces de derretir los corazones más endurecidos. Se esfuerza por explicar los diversos ritos de la Misa ("De Ritu Eucharistiae" en Summa Theologica III Q lxxxiii). Ningún autor ha expuesto con mayor claridad los efectos que produce en el alma humana este Pan celestial (ibid. Q lxxix). La Comunión frecuente, recomendada recientemente por Pío X ("Sacra Trid. Synodus", 1905) se encuentran ya en Santo Tomás (Q lxxix a. 8; Q lxxx a. 10), aunque no sea tan explícito sobre este tema como lo es con la Comunión de niños. En el Decreto "Quam singulari" (1910) el papa cita a Santo Tomás que enseña que cuando el niño comienza a tener uso de razón, para que pueda desarrollar la devoción al Santísimo Sacramento, se les puede permitir comulgar (Q lxxx a. 9 ad 3um). Los aspectos espirituales y devocionales de la teología de Santo Tomás han sido destacados por el P. Contenson, O.P., en su "Teología mentis et cordis". Se desarrollan más en la obra del P. Vallgornera O.P., en "Teología Mystica D. Thomae", donde el autor conduce el alma a Dios a través de las vías purgativa, iluminativa y unitiva. La encíclica sobre el Espíritu Santo de León XIII se basa en gran medida en Santo Tomás , y los que han estudiado la "Prima Secundae" y la "Secunda Secundae" conocen cuán admirablemente el santo explica los dones y frutos del Espíritu Santo, así como las Bienaventuranzas y su relación con las diversas virtudes. Casi todos los buenos autores espirituales buscan en Santo Tomás las definiciones de las virtudes que ellos recomiendan. 


B. Influencias en la Vida Intelectual

Desde los días de Aristóteles, probablemente nadie ha ejercido tan poderosa influencia en el mundo del pensamiento como Santo Tomás. Su autoridad fue grande durante su vida. Los Papas, las universidades, los studia de su Orden deseaban aprovecharse de su sabiduría y prudencia. Varias de sus principales obras fueron escritas por encargo y todos buscaban su opinión. En diversas ocasiones los doctores de París le sometieron sus disputas y quedaron agradecidos de poderse dirigir por su dictamen (Vaughan op. cit., II 1 p. 544). Sus principios, dados a conocer en sus escritos, continúan ejerciendo su influencia hasta el día de hoy. Este tema no puede ser considerado en todos sus aspectos, ni sería necesario hacerlo. Su influencia en temas puramente filosóficos se explica en obras sobre la historia de la filosofía. Su capital importancia e influencia puede explicarse si lo consideramos como el Aristóteles Cristiano, combinando en su persona lo mejor que el mundo ha conocido en filosofía y teología. Es en esta luz que León XIII le ha puesto como modelo en la famosa encíclica "Aeterni Patris". La obra de su vida puede resumirse en dos enunciados: estableció la verdadera relación entre Fe y Razón; sistematizó la teología. 

(1) Fe y Razón

Los principios de Santo Tomás sobre la relación entre Fe y Razón se proclamaron solemnemente en el Concilio Vaticano. Los capítulos 2, 3 y 4 de la Constitución "Dei Filius" tienen un enorme parecido a los escritos del Doctor Angélico. En primer lugar, la sola razón no basta para guiar a los hombres: necesitan la Revelación; hemos de distinguir cuidadosamente las verdades conocidas por la razón de las verdades más elevadas (misterios) conocidas por la Revelación. En segundo lugar, la razón y la Revelación, aunque distintas, no se oponen entre sí. En tercer lugar, la Fe preserva la razón del error; la razón debe servir la causa de la Fe. Y en cuarto lugar, este servicio se realiza en tres formas: 

martes, 29 de diciembre de 2015

La Verdad - P. Jorge Loring

La Verdad
P. Jorge Loring


Hay quien opina que no hay verdades absolutas, que cada uno tiene su verdad y que TODO VALE.

Esto no es cierto.

Hay cosas opinables: café dulce o amargo.

Pero no todo es opinable: Π es 3,1416. No es 8,2432, ni 5,1340, etc.

El agua es H2O. No es NH3. Eso es el amoníaco. Ni ClNa. Eso es la sal común.

Lo mismo que en Matemáticas y Química pasa en Religión.

sábado, 8 de agosto de 2015

Santo Tomás de Aquino - III. Influencias recibidas por Santo Tomás - Daniel Kennedy

Santo Tomás de Aquino
Daniel Kennedy


III. Influencias recibidas por Santo Tomás 


¿Cómo se formó este genio? Las causas que ejercieron su influencia en Santo Tomás fueron de dos clases, naturales y sobrenaturales. 


A. Causas Naturales

(1) Como fundamento, "era un niño listo, y había recibido un buen corazón" (Sabiduría, 8, 19). Desde el principio se manifestó su precocidad, talento y carácter pensativo, siempre por delante de su edad. 

(2) Su educación fue tal que se podían esperan grandes cosas de él. Su formación en Monte Casino, Nápoles, París y Colonia fue la mejor que el siglo 13 podía ofrecer, siendo ese siglo la edad dorada de la educación. Es evidente que ofreció excelentes oportunidades para formar grandes filósofos y teólogos, como prueba recordemos el carácter de los contemporáneos de Santo Tomás, Alejandro de Hales, Alberto Magno, San Buenaventura, San Raimundo de Peñafort, Roger Bacon, Hugo de S. Caro, Vicente de Beauvais, y muchos más. Esto demuestra que eran días de auténticos estudiosos y sabios. (véase Walsh, "The Thirteenth Greatest of Centuries" Nueva York, 1907). Los profesores de Santo Tomás fueron los de Monte Casino y Nápoles, pero entre ellos destaca Alberto Magno, con el que estudió en París y Colonia. 

(3) Los libros que más le influyeron fueron la Biblia, los Decretos de los concilios y los Papas, las obras de los Padres, griegos y latinos, especialmente San Agustín, las "Sentencias" de Pedro Lombardo, los escritos de los filósofos, especialmente de Platón, Aristóteles y Boecio. Si de entre ellos destaca alguno, son sin duda Aristóteles, San Agustín y Pedro Lombardo. En otro sentido, sus escritos fueron influenciados por Averroes, el principal oponente a combatir para defender al auténtico Aristóteles. 

sábado, 7 de marzo de 2015

Santo Tomás de Aquino - II. Escritos - Daniel Kennedy

Santo Tomás de Aquino
Daniel Kennedy


II. Escritos


A. Comentarios Generales 

Aunque Santo Tomás vivió menos de cincuenta años, escribió más de sesenta obras, algunas cortas, otras muy largas. Esto no significa que toda la producción auténtica haya sido escrita directamente a mano; le ayudaron secretarios, y sus biógrafos aseguran que podía dictar a varios escribientes a la vez. Le han sido falsamente atribuidas otras obras, que fueron en realidad escritas por sus discípulos. 

En "Scriptores Ordinis Praedicatorum" (París 1719) el P. Echard dedica ochenta y seis folios a la obra de Santo Tomás, las diversas ediciones y traducciones (I, pp. 282-348). Touron (op. cit., pp. 69 sqq.) dice que se encontraron copias manuscritas en casi todas las bibliotecas de Europa, y que tras la invención de la prensa, se multiplicaron las ediciones en Alemania, Francia e Italia, siendo la "Summa Theologica" una de las primeras obras importantes impresas. Peter Schoeffer, editor de Mainz, publicó "Secunda Secundae" en 1467. Esta es la primera copia impresa conocida de las obras de Santo Tomás. La primera edición competa de la "Summa" fue editada en Basilea, en 1485. Muchas otras ediciones de ésta y otras obras salieron a la luz en los siglos XVI y XVII, especialmente en Venecia y Lyon. Las ediciones principales de la Obra Completa (Opera Omnia) son: Roma, 1570, Venecia, 1594, 1612, 1745; Amberes, 1612; París, 1660, 1871-80 (Vives); Parma, 1852-73; Roma 1882 (la Leonina). La edición romana de 1570, llamada "la Piana" - llamada así por Pío V, quien la mandó editar -, fue la norma durante muchos años. Además de un texto cuidadosamente revisado, contenía los comentarios del Cardenal Cayetano y la valiosa "Tabula Aurea" de Pedro de Bergamo. La edición veneciana de 1612 fue muy estimada porque el texto iba acompañado de los comentarios "Cayetano-Porrecta"... La edición Leonina, comenzada baja el patrocinio de León XIII, continuaría entonces bajo el Maestro General de los Dominicos, sin duda la más perfecta de todas. Se insertarían comentarios críticos de cada sección, se emprendería una revisión muy cuidadosa del texto y se comprobarían todas las referencias. Por orden de León XIII (Motu Proprio del 18 de enero de 1880) la "Summa contra gentiles" se editaría con los comentarios de Silvestre Ferrariensis, mientras que los comentarios de Cayetano van con la "Summa Theologica". 

Esta última obra se ha publicado, siendo los volúmenes IV-XII de la edición (el último en 1906). La obra de Santo Tomás puede clasificarse como filosófica, teológica, escriturística y apologética. Esta división, sin embargo, no siempre se mantiene. La "Summa Theologica", por ejemplo, contiene mucha filosofía, mientras que la "Summa contra Gentiles" es principalmente, aunque no exclusivamente, filosófica y apologética. Sus obras filosóficas son principalmente comentarios a Aristóteles y sus primeros escritos teológicos fueron comentarios de los cuatro primeros libros de "Sentencias" de Pedro Lombardo. Pero no sigue servilmente ni al Filósofo, ni al Maestro de las Sentencias (para comentarios sobre el Lombardo rechazado por los teólogos, véase Migne, 1841, edición de la "Summa Theologica" I, p. 451). 

Santo Tomás de Aquino en la "Humani Generis" de Pío XII (Segunda parte) - Ernesto Alonso

Santo Tomás de Aquino en la "Humani Generis" de Pío XII (Segunda parte) Ernesto Alonso "El método, la doctrina y los principi...

Entradas populares de los últimos 30 días